Find the latest bookmaker offers available across all uk gambling sites www.bets.zone Read the reviews and compare sites to quickly discover the perfect account for you.
banner der
Home / Columnas de Opinión / PSICOTERAPIA (para la) POLÍTICA

PSICOTERAPIA (para la) POLÍTICA



Por Avelino Jiménez. Médico.

¿Cuál sería una Psicoterapia (para la) Política?

Habría que comenzar por el concepto del hombre holístico en la medida que sea necesario, y ver cómo este es parte de la naturaleza, de la Tierra como planeta, y del cosmos. Hay una coherencia en el “hombre holístico” convertido en persona, en su identidad: en el nivel individual, y en el grupal donde vive en comunidad.

Habría que ver como este sujeto, este individuo en lo singular -y esta sociedad en lo grupal-, está estructurado biológicamente en base a satisfacer necesidades que lo mantienen como ser vivo, y lo hacen trascender como especie (no solo al individuo particular) en base a instintos o pulsiones, que es la tendencia heredada a que este individuo establezca con el medio ambiente, en que surge, determinadas acciones que satisfacen sus necesidades y sus símbolos (para incluir lo cultural). Pero esos instintos individual y de especie, pueden crear hábito y, el hábito a su vez tiene el riesgo de caer en dependencia.

Entonces, comprender que el sujeto es instintivo, que tiene hábito y el hábito corre el riesgo de convertirse en dependencia (adicción), como conjunto de conceptos, permite observar la “estructura biológica de la codicia”. Mecánica natural, que en cualquier situación de su existencia puede llevar a la codicia, que vendría a ser una forma compulsiva de depender de la satisfacción de aspectos parciales de sus necesidades básicas.

Viendo ampliamente este fenómeno, nos damos cuenta de que la naturaleza, humana en el proceso mismo de su existencia, corre el riego de caer en la compulsión: impulso incontrolable, es a esto lo que llamo estructura biológica de la codicia. Es decir, el mismo camino o funcionamiento que nos constituye en la existencia, y nos mantiene como seres vivos, intrínsecamente, incluye el riesgo de caer en la dependencia que sería -a la vez- un perjuicio para la vida.

La idea de esta obra conceptual: Psicoterapia (para la) Política, tiene el propósito de ver en qué medida, conocer ampliamente estas características del humano, y por lo tanto de lo natural en sus manifestaciones, nos permite tener una respuesta mejor para obtener los beneficios de nuestra condición de seres vivos, y evitar las malas consecuencias de los aspectos negativos asociados finalmente con injusticia, abuso, inequidad, diferencias de clases, daños, muertes y una serie de fenómenos sociales bien conocidos de “inconvivencia”, muchos de los cuales hoy se resumen como “Derechos Humanos”.

En una segunda parte, una vez visto las características anteriores, correspondería mostrar cómo se podría aplicar este conocimiento en forma más concreta; al respecto se pretende ver la posibilidad de hacer propuestas valóricas y pragmáticas.

 

Las propuestas valóricas

Deberían inducir, de acuerdo a lo anterior, a cultivar estilos de vida que no tiendan al apego para evitar la dependencia y cualquier forma de codicia, ya sea en la dimensión material que incluiría la supervivencia: alimentación, posesiones, dinero, poder social y, también en lo que es la trascendencia (reproducción) como especie: las relaciones entre las personas asociadas directamente con la vida sentimental; y en ese caso también el valor o creencia del no apego, de la no posesividad, del no control, del no dominio.

Detrás de todo estaría una concepción de la inserción de la persona en su mundo, que incluyera que las satisfacciones que mantienen la vida individual y de especie, -éstas siempre asociadas con lo sentimental y lo sexual-, no tienen que pretender la posesividad, la permanencia de esos bienes materiales o sentimentales. Aunque por una parte, parece obvio que lo que se desea es mantenerlos, porque de ahí surge la vida, tanto de la conexión del sujeto con las personas, cosas y circunstancias que satisfacen sus necesidades básicas y sus símbolos, como de la experiencia sentimental y sexual, en la que se encuentra la trascendencia de especie.

Esto que parece una paradoja, es la enseñanza de esta visión, desde la cual surge en primer lugar la propuesta de observar el funcionamiento de las personas en su mundo –identidad-, con la esperanza que a continuación se produzcan respuestas de integración mejores, que sería en este caso el no apego (patológico) como una forma de evitar la compulsión, y evitar la dependencia, que es finalmente la estructura biológica de la codicia.

 

Las propuestas pragmáticas

El plano pragmático, esto mismo se manifestaría tanto en conductas respecto a las posesiones como a la trascendencia –la que tiene que ver con la mantención de la especie- que nos lleva necesariamente a la vida sentimental y sexual. En el primer caso la capacidad de compartir: un juguete, un bien, riquezas, poder, el propósito de no acumular, de no sentir la seguridad en el dinero, en las ideologías etc., en todo lo que corresponde a la supervivencia. En el segundo caso, se traduciría en no sentirse tentado por el camino -aunque parezca lógico- de conservar, sentirse dominante y poseedor, dueño, de la experiencia sentimental, del amor que se tiene por muy placentero y apasionado que sea.

Es decir, tanto en plano valórico como en el plano pragmático los contenidos de la Psicoterapia (para la) Política, en esta visión general que se ha planteado del hombre holístico, nos llevan a considerar o incluir la pérdida para poder ganar.

¿En qué sentido?

Si todo aquello que nos sustenta como individuos y como especie, produce bienestar y placer, por lo tanto parece lógico seguir el camino del placer y mantenerse en él a través del hábito, y ojala en la mayor medida posible porque parece significar o simbolizar el mayor bienestar deseable, existe la paradoja de que este camino, en una medida significativa, puede entrar en un espiral de dependencia y compulsión. Cuando esto sucede y se nos muestra la estructura biológica de la codicia, un aspecto parcial que se ha hecho compulsivo domina el resto de la relación del individuo con su mundo, en desmedro de un equilibrio amplio de sus necesidades, que es absolutamente necesario para su bienestar; el cual se pierde por sobredimensión de una tendencia, de un aspecto parcial que se ha hecho compulsivo sobre la totalidad. Haciendo por tanto, dependiente o adicto a él, a aquella persona o grupo que lo adquiere, es decir aparece una tendencia irrefrenable: la codicia. La que puede traducirse en una adicción a sustancias, en enamoramiento posesivo, ambición de poder, fanatismos ideológicos: religiosos o políticos o de cualquier índole, que justifican matar por ello.

Esta Psicoterapia (para la) Política tendría que concluir o llegar a mostrar como se presenta en la vida común lo descrito, en la vida diaria que cualquiera puede ver, comprender y reconocer, en la experiencia de su propia realidad. Pero, especialmente como dice el título permitir deducir  modos de convivencia que corrijan la política que está afectada porque, el sujeto –cada uno de nosotros- que hace política, y los grupos en que se organiza para su ejercicio, como es lógico, son una manifestación más de la estructura biológica de la codicia.

Ve también

Plebiscito de 1988: Un NO con gusto a SÍ

Columna, coescrita por Jorge Molina Araneda y Eduardo Gómez Rojas, está dedicada a don Carlos ...

Siguenos en Facebook

<-- Sin codigo desde theme-->
A %d blogueros les gusta esto: