La Universidad de Chile ha sacudido el mercado de transferencias al reunir a dos delanteros con pasado exitoso en su clásico rival, Octavio Rivero y Juan Martín Lucero, para su campaña 2026. Mientras el uruguayo ya fue presentado oficialmente, el atacante argentino está a pasos de sellar un contrato por dos temporadas en el Centro Deportivo Azul (CDA). Ambos futbolistas, que fueron campeones con Colo Colo en 2017 y 2022 respectivamente, asumen ahora el desafío de liderar la ofensiva de los universitarios en la próxima Copa Sudamericana.
La conformación de este ataque ha generado un fuerte impacto en Macul, según reveló el periodista Cristián Caamaño en el programa Puntapié Inicial de Radio Agricultura. El comunicador aseguró que, en los pasillos del mercado, se vivió una disputa silenciosa cuando en el conjunto albo se percataron de los movimientos de su archirrival. “En los pasillos del mercado hubo pugna, pero a Colo Colo le dolió que Rivero y Lucero firmaran en la U. Colo Colo llamó, lo tengo confirmado, y ambos le dijeron que tenían todo arreglado con la U. Colo Colo quedó atrapado”, afirmó Caamaño.
De acuerdo con la versión del profesional, la reacción de Colo Colo ante la inminente pérdida de sus antiguos goleadores fue intentar arrebatarle figuras al cuadro azul. “Del riñón me contaban, esto me lo van a desmentir, porque forma parte del morbo de la llegada de Lucero y Rivero. Cuando se enteraron en Colo Colo ya era muy tarde y por lo mismo llamaron a Lea Fernández y fueron a buscar a Romero, que podía llegar a la U”, detalló sobre los intentos de última hora de la dirigencia alba.
Colo Colo quiere amargar a la U
El periodista fue más allá y calificó las gestiones de Blanco y Negro por el delantero Leandro Fernández como una respuesta impulsiva ante el éxito de las negociaciones de la "U". “Por eso quisieron a Lea Fernández, hicieron gestión con Correa, pero el delantero les dijo que no y ya tenía arreglo con Argentinos Juniors”, explicó Caamaño, sugiriendo que el interés por el atacante trasandino nació como una forma de contrarrestar el golpe mediático y deportivo provocado por sus exjugadores.
Pese a estos intentos por interferir en las contrataciones de la vereda de enfrente, ninguna de las maniobras atribuidas al "Cacique" prosperó. Con Rivero ya integrado al plantel que dirige Francisco Meneghini y Lucero ultimando los detalles administrativos para su firma, Universidad de Chile cierra un periodo de fichajes clave para sus pretensiones internacionales, dejando atrás la pugna con su tradicional adversario.