El presente de la Universidad de Chile en el Campeonato Nacional de Primera División sigue sin encontrar un rumbo claro. Pese a que el arribo de Fernando Gago a la dirección técnica generó un impacto anímico positivo en las primeras semanas, el equipo ha vuelto a mostrar las irregularidades que lo han perseguido durante la temporada. El "Romántico Viajero" no logra consolidar una idea de juego que se traduzca en victorias, dejando una sensación de estancamiento que preocupa a la hinchada laica.
Esta parálisis futbolística quedó en evidencia durante el reciente enfrentamiento contra Everton de Viña del Mar. El conjunto azul mostró pasajes de dominio territorial y control de balón durante el arranque del compromiso; sin embargo, esa superioridad fue estéril al no concretarse en el marcador. La sequía goleadora se ha transformado en el principal dolor de cabeza para Fernando Gago, evidenciando una alarmante falta de contundencia en los últimos metros del campo.
En medio de la urgencia por romper el cero, Fernando Gago tomó una decisión que encendió el debate: el ingreso del juvenil Vicente Ramírez. El movimiento táctico fue cuestionado de inmediato por diversos sectores, quienes vieron en este cambio una apuesta arriesgada para un momento tan crítico del partido. La entrada del canterano no logró cambiar la dinámica del encuentro, lo que derivó en duras críticas hacia la gestión de las sustituciones por parte del estratega argentino.
Enojo con Fernando Gago
Uno de los análisis más severos provino del periodista Cristian Caamaño en el programa Puntapié Inicial de Radio Agricultura. El comunicador señaló que los reemplazos actuales no mantienen el nivel del equipo titular. “Creo que hay una constante. En el primer tiempo el equipo sale a proponer, tiene una forma de jugar, pero el desgaste hace que cuando llega el segundo tiempo, el refresco no es de la misma calidad“, afirmó Caamaño, cuestionando la jerarquía de las variantes disponibles en el banco de suplentes de Universidad de Chile.
Finalmente, el comentarista profundizó en lo que considera una desconexión táctica al momento de realizar las permutas. “Si me dices que va a entrar Rivero, que va a entrar Vargas por Lucero y Assadi, puedo entender. Pero por ellos entra el chico Vásquez y un muchacho, Vicente Ramírez, que no tenía ni 45 minutos en Primera División, mide 1,72 metros y Guerrero y Vásquez le tiran centros“, reflexionó el panelista. Para cerrar su intervención, Caamaño calificó de "muy raro" el planteamiento ofensivo del club en los minutos finales, sentenciando: “¡Decides hacer dos cambios! Por último, uno primero, el otro después“.