Colo Colo llegó al Superclásico del domingo 31 de agosto de 2025 en el Estadio Monumental en un contexto complejo: sin Jorge Almirón en la banca, con un vínculo deteriorado con su hinchada tras un centenario para el olvido y frente a una Universidad de Chile golpeada anímicamente y ya muy lejos de Coquimbo Unido en la pelea por el campeonato. El escenario parecía ideal para que el equipo albo intentara recomponer la relación con su gente y volver a encontrar algo de tranquilidad en un partido clave del fútbol chileno.
El Cacique supo aprovechar las circunstancias del encuentro y, especialmente, la expulsión de Franco Calderón cerca de la media hora de juego, para inclinar el partido a su favor. Con superioridad numérica y un trámite cerrado, Colo Colo se quedó con el triunfo gracias a un gol de Vicente Pizarro en el segundo tiempo, resultado que le permitió recuperar de forma momentánea la calma tras semanas marcadas por la presión y las críticas.
Sin embargo, antes incluso de la tarjeta roja al defensor azul, el partido ya había quedado marcado por una acción polémica. Antes de los 15 minutos, Javier Correa extendió el brazo más de lo permitido e impactó con el codo el rostro de Matías Zaldivia. El árbitro Cristián Garay sancionó la jugada únicamente con tarjeta amarilla, decisión que generó inmediatos reclamos desde el banco de Universidad de Chile y que, desde ese momento, quedó instalada como una jugada que podía cambiar por completo el desarrollo del Superclásico.
Colo Colo y un recuerdo polémico
La controversia para Colo Colo se trasladó rápidamente a las redes sociales y se mantuvo como tema de discusión durante semanas. El episodio volvió a tomar fuerza con el paso del tiempo, aunque más adelante los azules tendrían su propia revancha en la Supercopa disputada en septiembre, en un contexto completamente distinto.
A casi cinco meses del encuentro, el tema volvió a la agenda pública luego de que Roberto Tobar, presidente de la Comisión de Árbitros de Chile, reconociera el error arbitral en el programa Todos somos técnicos. “Acá hay un movimiento adicional con su brazo izquierdo y esto debió haber sido tarjeta roja”, afirmó, agregando además: “Pone en peligro la integridad física del adversario. La revisó el VAR, pero le faltó trabajar este detalle que es muy importante”. Con esas declaraciones, la polémica del Superclásico entre Colo Colo y Universidad de Chile volvió a instalarse con fuerza en el debate del fútbol nacional.