Mario Sepúlveda, uno de los 33 mineros rescatados tras el derrumbe de la mina San José en 2010, sorprendió al revelar por primera vez algunos de los pensamientos más extremos que surgieron durante los días que permanecieron atrapados en las profundidades de la región de Atacama. Sus declaraciones fueron realizadas en el podcast Somos Rentable.
Durante la conversación, el conductor le consultó si alguna vez consideraron la posibilidad de recurrir al canibalismo en caso de que el rescate se retrasara y se agotaran los alimentos, en una situación comparable a la vivida por los sobrevivientes de la tragedia de los Andes. Ante la pregunta, Mario Sepúlveda reconoció que era una idea que rondaba en silencio.
El exminero aclaró que nunca existió una conversación abierta sobre ese tema entre los trabajadores atrapados. Sin embargo, admitió que, a nivel personal, llegó a pensar en las consecuencias que podría traer una demora mayor en el operativo de rescate. “Si me muero yo, los chiquillos me van a tener que comer nomás po’ huachito”, recordó.
Impactantes relatos de Mario Sepúlveda
Sepúlveda también relató que el temor no se limitaba únicamente a la falta de alimentos. Según contó, mientras permanecían encerrados bajo tierra, otros miedos comenzaron a aparecer en su mente. “Lo único que le pido a Dios, es que si me muero, estos hueones no me vayan a violar”, expresó al recordar uno de los pensamientos que tuvo durante esos días.
Finalmente, al ser consultado sobre si habría estado dispuesto a consumir carne humana para sobrevivir, sostuvo que la necesidad extrema cambia la forma de enfrentar la realidad. “Llega un momento en que la supervivencia se transforma en seguir viviendo. ¿Cómo? Tienes que mirar para el lado nomás y lo tienes que hacer”, afirmó Mario Sepúlveda.