El aumento en el precio de los combustibles se instaló como una de las principales preocupaciones para la ciudadanía en Chile, marcando el cierre de marzo con un fuerte impacto en el bolsillo de los consumidores. La situación generó inquietud inmediata, especialmente luego de que el Gobierno confirmara una histórica alza en la bencina que, lejos de ser puntual, podría extenderse en el tiempo.
El pasado 26 de marzo se materializó uno de los incrementos más significativos de las últimas décadas. En concreto, la bencina de 93 octanos registró una subida cercana a los $370 por litro, mientras que el diésel experimentó un alza aún mayor, bordeando los $580. Este ajuste sorprendió a la población y encendió las alertas sobre el comportamiento futuro del mercado energético.
El efecto fue inmediato en las estaciones de servicio, donde durante dos jornadas completas se observaron extensas filas de vehículos. Conductores buscaron anticiparse al incremento, generando una alta demanda en bencineras a lo largo del país, en un intento por mitigar el impacto económico del ajuste.
Más aumentos en la bencina
Sin embargo, el escenario podría repetirse en las próximas semanas. De acuerdo con los antecedentes más recientes, se proyecta un nuevo aumento superior a los $30 por litro hacia mediados de abril, impulsado principalmente por el alza del precio internacional del petróleo y la variación del dólar. Las estimaciones incluso sugieren que esta tendencia podría mantenerse durante mayo.
Según lo informado, existirían tres fechas clave en las que podrían registrarse nuevas alzas en la bencina: 16 de abril, 7 de mayo y 28 de mayo, en caso de que las condiciones externas se mantengan. Especialistas advierten que el panorama sigue siendo incierto y que la presión del mercado internacional podría intensificarse, mientras no se descartan ajustes al Mepco. Además, continúan las alertas sobre el posible efecto en cadena que este incremento tendría en sectores como el transporte y los alimentos.