Las investigaciones sobre la tragedia ocurrida en el Instituto Obispo Silva Lezaeta en Calama han dado un giro revelador. Según los peritajes de la PDI, el ataque perpetrado por Hernán Meneses Leal (18), que resultó en la muerte de una inspectora y tres estudiantes heridos, no fue un acto impulsivo. Las autoridades confirmaron que el joven ejecutó una estrategia meticulosamente diseñada durante al menos cuatro meses, descartando cualquier factor de azar en el violento suceso.
La pieza central de la evidencia es un cuaderno incautado por la policía en el que Meneses detalló su progresión criminal. Originalmente, el imputado escribió su deseo de asesinar a los menores de edad del establecimiento para "evitarles" el sufrimiento y el abandono de la vida adulta. No obstante, sus escritos muestran una evolución hacia una hostilidad generalizada, donde finalmente decidió que el objetivo sería atacar a toda la comunidad escolar y terminar con su propia vida.
El nivel de preparación ha llevado a los investigadores a establecer paralelismos con tragedias internacionales. Una fuente del caso señaló a La Tercera: “La violencia ejercida, la multiplicidad de víctimas y la planificación del ataque nos hacen pensar que el imputado quería emular el tipo de ataques escolares que ocurren en Estados Unidos”. Esta tesis se reforzó tras el registro de su dormitorio, donde la Brigada de Homicidios halló cuchillos con inscripciones que hacían referencia directa a autores de masacres estudiantiles estadounidenses.
Tragedia en Calama
Informes internos de la policía ya califican el evento técnicamente como una "masacre" en Calama, debido a la logística empleada y la frialdad del sospechoso. El hallazgo de las armas blancas adicionales sugiere que el agresor contaba con un arsenal preparado para profundizar el daño, siguiendo una simbología oscura vinculada a crímenes de odio y tiroteos escolares ocurridos fuera de las fronteras chilenas.
Para este martes 31 de marzo, el Ministerio Público tiene programada la audiencia de formalización. La Fiscalía presentará cargos por homicidio calificado consumado y tres delitos de homicidio frustrado, solicitando la medida cautelar de prisión preventiva. El tribunal deberá evaluar los antecedentes de esta planificación previa para determinar el futuro procesal de Meneses Leal, en uno de los casos más impactantes de violencia escolar registrados en Calama.