El anhelado regreso de María José Quintanilla al Festival de Viña del Mar sufrió un nuevo traspié al interrumpirse las conversaciones con la producción. A pesar de su prominente rol en Mega, señal encargada del evento, trascendió inicialmente que la directiva desestimó su contratación por desacuerdos económicos y logísticos.
Según lo expuesto en Hay que decirlo, María José Quintanilla habría solicitado liderar la parrilla abriendo la jornada asignada. A ello se sumaría una exigencia financiera cercana a los 500 millones de pesos para cubrir sus honorarios y los de su equipo de trabajo, monto que habría frenado el acuerdo.
No obstante, una perspectiva completamente opuesta surgió en el espacio Plan Perfecto. En dicho programa afirmaron que los datos difundidos respondían a una maniobra comunicacional con montos alterados entregados intencionalmente a la estación de la competencia para perjudicar la tratativa.
Las dos posturas detrás de la truncada negociación de María José Quintanilla con el Festival de Viña
Al respecto, el comunicador Eduardo de la Iglesia sostuvo en pantalla: “Acá hay mano negra, alguien filtra que serían 500 millones los que pide María José y no sería así. Hay una gran diferencia, es una cifra abordable para Viña del Mar”. Según sus fuentes, el monto real bordeaba los 120 millones de pesos.
Aunque de la Iglesia ratificó que la intérprete solicitó abrir la noche, en Chilevisión revelaron que el escenario generó malestar interno en Mega. Las ejecutivas de la señal organizadora manifestaron su indignación ante la incapacidad del equipo de producción para amarrar la contratación de María José Quintanilla.