Un registro audiovisual hasta ahora desconocido podría modificar el rumbo judicial del caso que involucra al psicólogo Jorge Ugalde, único imputado por el asesinato de Eduardo Cruz-Coke y otras dos víctimas. La grabación, difundida por T13, sitúa a Ugalde en la vía pública el 18 de octubre de 2024 a las 17:24 horas, un horario que, según los peritajes, es posterior a la data de muerte establecida en el crimen. En las imágenes se observa al sospechoso caminando tranquilamente mientras pasea a su mascota.
El video, captado por cámaras de seguridad, muestra un momento que la defensa considera clave: Jorge Ugalde se detiene para recoger los desechos del animal y luego continúa su trayecto portando una bolsa. Según el relato del imputado, el objeto que posteriormente arroja al canal San Carlos corresponde únicamente a los restos orgánicos de su perro. Para sus abogados, esta secuencia desvirtúa la tesis de que el profesional se habría desecho de elementos vinculados al triple homicidio en ese lugar.
El abogado defensor, Marcelo Castillo, cuestionó duramente que esta pieza audiovisual no fuera integrada inicialmente en la carpeta investigativa. “Claramente se aprecia que no hay nada voluminoso, que no hay ninguna arma homicida, que simplemente hay restos orgánicos”, explicó a Meganoticias. El jurista fue más allá y denunció irregularidades en el proceso: “Pedimos copia de todos los videos que se habían recopilado por parte de la PDI y este video, curiosamente, no se mencionaba. Claramente esto fue intencional”, sostuvo.
Jorge Ugalde, en el centro de las miradas por el triple homicidio
Desde el entorno familiar del acusado también se enfatizó en la actitud que proyecta el registro. Pedro Sepúlveda, hijastro de Ugalde, destacó la serenidad del psicólogo en las imágenes y planteó dudas sobre la viabilidad de la acusación fiscal. “Es un video que sale Jorge, de una manera muy calma. Hay que decir que si él fuera con toda la ropa que supuestamente habría usado con las dos armas, porque hay que decir que esto no lo podría haber hecho solo una persona”, argumentó Sepúlveda en el mismo medio de comunicación.
La defensa sostiene que el video no fue considerado ni en el relato del fiscal ni durante las etapas previas del juicio, lo que a su juicio constituye una omisión grave. Con esta nueva evidencia, buscan demostrar que las acciones de Jorge Ugalde tras el crimen corresponden a una rutina cotidiana y no a un intento de ocultar pruebas, instalando la duda sobre la participación de terceros en el recinto de La Reina.