La tarde de este domingo 31 de mayo estuvo marcada por una intensa actividad sísmica en la zona central de Chile, luego de que se registraran siete temblores en menos de una hora frente a las costas de Quintero. El terremoto de mayor magnitud alcanzó los 6.0 y fue percibido entre las regiones de Coquimbo y O’Higgins, según informó el Centro Sismológico Nacional.
De acuerdo con los datos oficiales, el primer terremoto ocurrió a las 17:34 horas, con epicentro ubicado a 23 kilómetros al oeste de Quintero. Posteriormente se sucedieron otros seis sismos de distintas intensidades, cuyas magnitudes fluctuaron entre 3.2 y 5.0, manteniendo la atención de las autoridades y organismos especializados.
Tras el evento principal, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) señaló que el sismo no reunía las condiciones necesarias para provocar un tsunami en las costas chilenas. En paralelo, las instituciones de emergencia continuaron monitoreando la situación para evaluar cualquier posible impacto.
¿Nuevo terremoto en Chile?
A través de su cuenta en X, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, informó que junto a Senapred se mantenía un seguimiento permanente de la actividad sísmica. Además, indicó que hasta ese momento no se habían reportado interrupciones de servicios básicos ni daños en infraestructura producto de los movimientos telúricos.
En conversación con Teletrece, el geólogo de la Universidad Mayor, Christian Salazar, explicó que aún es prematuro determinar si los sismos corresponden a réplicas, aunque planteó la posibilidad de que algunos sean eventos independientes. El especialista advirtió que el tramo comprendido entre Los Vilos y Pichilemu concentra suficiente energía acumulada para generar un terremoto superior a magnitud 8.0. “Es una zona vulnerable, es una zona sensible, que está lista para liberar la energía”, afirmó.