Un nuevo cruce político se instaló en redes sociales luego de que el exministro Giorgio Jackson criticara abiertamente al presidente del Partido Republicano, el senador Arturo Squella, a raíz de las disculpas que este último habría ofrecido al expresidente Gabriel Boric. El episodio volvió a tensionar el escenario político, trasladando el debate al espacio digital.
El origen de la controversia se remonta a declaraciones previas del dirigente republicano, quien sostuvo que durante la administración anterior “se llevaron todo”, incluyendo “hasta los seguidores de redes sociales”. Estas afirmaciones generaron reacciones críticas desde el oficialismo, lo que posteriormente derivó en disculpas privadas dirigidas al exmandatario.
Según un reportaje de The Clinic, dichas disculpas no se realizaron de manera pública, sino que habrían sido transmitidas “a través de un cercano al expresidente”. Este detalle fue clave para que el conflicto escalara nuevamente en el debate político. A través de su cuenta en X, Giorgio Jackson cuestionó el procedimiento adoptado por Squella frente a la situación.
Más palabras de Giorgio Jackson
“Si el senador mintió y acusó públicamente y a todo volumen, ¿por qué hace llegar disculpas privadamente en vez de reconocer el error y hacerlas públicas?”, escribió el exministro. La respuesta del senador no se hizo esperar: “No se suba al carro exministro, de usted se mantienen profundas dudas”, afirmó Giorgio Jackson, añadiendo que “del resto podremos ver qué ocurre con los procesos abiertos y el resultado de la auditoría en curso”.
El intercambio se produce en un contexto marcado por tensiones entre oficialismo y oposición, en medio de cuestionamientos sobre la situación fiscal heredada del gobierno anterior. La discusión también se trasladó a redes sociales, donde diversas figuras se pronunciaron, como Rodrigo Rettig, quien escribió: “Te investigaban por presunta (y muy verosímil) corrupción y sacaron al que investigaba, caradura”, en referencia a la controversia por la remoción del superintendente que preparaba sanciones por pagos irregulares en la Universidad San Sebastián.