Una serie de mensajes detectados en un chat estudiantil de WhatsApp motivó el inicio de una causa penal por supuestas amenazas contra el Presidente José Antonio Kast. La indagatoria, liderada por la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, se originó tras la captura de un universitario en la marcha del 3 de abril por arrojar una molotov.
Al periciar el celular del imputado, el Ministerio Público accedió a un grupo integrado por dirigentes vinculados a la Confech. En dicho espacio, ante la negativa de marchar hacia La Moneda, un usuario escribió “que arda todo” y luego añadió la frase: “TIENEN Q HACERLE UN CHARLIE KIRK NOMÁS“.
Para el ente persecutor, los textos aluden directamente al activista de derecha estadounidense Charlie Kirk, quien falleció tras recibir un disparo en un acto público el año pasado. Por este motivo, además de los cargos por el artefacto explosivo, la Fiscalía decidió sumar la línea investigativa por amedrentamiento a la autoridad.
¿Atentado contra José Antonio Kast?
Pese a los argumentos de la Fiscalía, el tribunal rechazó la prisión preventiva argumentando que es “altamente cuestionable” que la frase constituya una amenaza relevante contra José Antonio Kast. La justicia consideró que no existía una intención concreta y decretó arraigo nacional junto a la prohibición de acercarse al Presidente y a La Moneda.
La Corte de Apelaciones ratificó la libertad del estudiante pese a la insistencia del Ministerio Público, que presentó testimonios clave para revertir el dictamen en el caso contra José Antonio Kast. Entre los antecedentes expuestos figuraba la declaración de un carabinero de la escolta presidencial y el relato aportado por un testigo con identidad reservada.