Nuevos antecedentes salieron a la luz sobre el fallido proceso que inició la diputada Maite Orsini para convertirse en familia de acogida temporal de una adolescente perteneciente al sistema Mejor Niñez. La situación, que ya había generado cuestionamientos, suma ahora detalles contenidos en documentos oficiales que dan cuenta de una serie de irregularidades calificadas como “graves”, las que finalmente impidieron que el procedimiento avanzara. Por esto, Jorge Valdivia se vio involucrado.
De acuerdo con un reportaje de T13, registros internos del Servicio Mejor Niñez establecen que la parlamentaria no se presentó en el colegio para retirar a la menor, instancia que previamente había sido acordada y coordinada con la residencia. En su lugar, quien acudió al establecimiento fue su entonces pareja, el exfutbolista Jorge Valdivia.
En uno de los correos electrónicos consignados por la institución se señala: “En coordinación con la dupla de la residencia, se había acordado el retiro de la adolescente del colegio por parte de la diputada; sin embargo, esto no ocurrió y quien acude al colegio fue Jorge Valdivia”. En el mismo intercambio se precisa que el exjugador “no estaba identificado como referente” dentro del proceso.
Jorge Valdivia, en medio de la polémica
El documento agrega: “De quien no teníamos conocimiento ni nos consta que sea un referente o figura significativa para la adolescente”. Esta situación se suma a otros antecedentes observados durante el proceso, entre ellos la ausencia de visitas presenciales comprometidas y la mención a un supuesto obsequio de un dispositivo para vapear marihuana, hechos que también fueron incorporados en los reportes internos.
A través de su equipo de comunicaciones, la ex de Jorge Valdivia sostuvo que siempre actuó con el foco puesto en el cuidado y la protección de la adolescente, y que no contribuirá a una exposición pública que pueda afectar su privacidad. Según los antecedentes, Orsini conoció a la menor en una actividad institucional y, en una primera reunión, el Servicio estableció reglas claras: visitas semanales, evaluación progresiva del vínculo y coordinación permanente con el equipo psicosocial de la residencia. Al no cumplirse dichas condiciones, el proceso no continuó.