La madre de Cristóbal Miranda, el joven de 20 años que perdió la vida tras un ataque grupal en una celebración de Año Nuevo en Talcahuano, respondió este jueves a los polémicos dichos de la progenitora de uno de los detenidos. La mujer cuestionó que la otra parte calificara la detención como un "mal rato" y sugiriera la existencia de otros culpables. “Ahora me doy cuenta por qué su hijo actuó como actuó”, sentenció en el matinal Tu Día, estableciendo un vínculo entre la conducta de los presuntos agresores y su entorno familiar.
Durante su intervención, la madre de la víctima marcó un fuerte contraste ético al presentarse a rostro descubierto ante las cámaras, a diferencia de la madre del imputado. “Quiero decirle que yo no cubro mi rostro, estoy sin lentes de sol porque puedo mirar de frente a la cámara, quiero que me vean, que me conozcan, que vean mi cara y mis ojos hinchados”, manifestó con firmeza. Asimismo, subrayó que no siente “vergüenza ni miedo” y que su intención es que el público la reconozca, marcando distancia de quienes ocultan su identidad.
La progenitora de Cristóbal Miranda expresó su profundo rechazo ante lo que percibió como una ausencia absoluta de sensibilidad en la defensa pública de los acusados. “Me impactó lo que decía, como mamá, como mujer, como persona. Cero humanidad”, declaró. Criticó duramente la minimización del crimen por parte de la otra familia, enfatizando la gravedad de los hechos: “No es un mal rato el que su hijo está pasando. Es un hecho que fue partícipe del homicidio de Cristóbal. Y no va a ser un mal rato. Van a ser 40 años”, añadió en referencia a las condenas que espera la justicia otorgue.
El caso de Cristóbal Miranda conmueve al país
El caso ha cobrado mayor relevancia tras revelarse pruebas sobre la premeditación del ataque. La Fiscalía analiza actualmente un grupo de Instagram donde los involucrados habrían organizado la embestida. En dicha plataforma se compartieron fotografías de Cristóbal y su hermano, acompañadas de mensajes explícitos que daban cuenta de la intención del grupo, tales como “dejarlos vegetal” y la descripción de la ventaja numérica del enfrentamiento bajo la consigna “16 contra 2”.
Estas evidencias de coordinación digital son piezas fundamentales en la indagatoria que busca establecer la responsabilidad de cada uno de los detenidos en el asesinato. Mientras la investigación avanza, la madre de Cristóbal Miranda insiste en que el foco de la justicia debe estar en la brutalidad del acto y en la nula empatía demostrada por el entorno de los sospechosos, quienes enfrentan un proceso judicial por un crimen que ha conmocionado a la región del Biobío.