“Me llamo Taeko Kurosaki y tengo 58 años”. Así comenzó su declaración la madre de Narumi Kurosaki durante su tercera comparecencia ante la justicia francesa, donde volvió a enfrentarse cara a cara con Nicolás Zepeda. La mujer relató el profundo impacto que sufrió su familia desde la desaparición de su hija en diciembre de 2016, afirmando que “nuestra familia ha caído en lo más profundo de un abismo”.
Durante su intervención, recordó la incertidumbre que marcó los primeros días tras la desaparición. “No teníamos ni idea de dónde estaba ni qué le había pasado, pero los medios de comunicación no dejaban de bombardearnos con solicitudes. El intercomunicador, el teléfono y el sonido de los correos electrónicos que recibíamos no paraban de sonar”, expresó. Según su relato, ese contexto derivó en un cuadro depresivo severo que la llevó al aislamiento total.
“Mi corazón quedó completamente destrozado... Ya no podía soportar ni el sonido ni la luz. Me encerré en una habitación sin ventanas y, en completa oscuridad, me puse tapones para los oídos. Luché sin saber qué hacer. Mi única salida era la muerte”, declaró. También reveló los intentos de quitarse la vida que atravesó en ese período, describiendo distintas situaciones en las que buscó terminar con su sufrimiento.
Amenazas a Nicolás Zepeda
En otro tramo de su testimonio, Taeko Kurosaki apuntó directamente contra Nicolás Zepeda. “Zepeda sigue en silencio. Lo único que puedo hacer es presenciar el creciente odio y la sed de venganza que siento”, manifestó. Además, detalló las consecuencias personales que sufrió tras la desaparición de su hija, indicando que perdió sus empleos, dejó de alimentarse con normalidad y se mantuvo aislada durante años.
La mujer también compartió antecedentes de la relación entre su hija y el acusado. “Nicolás estaba en contra de la ida de Narumi a Francia. Le decía ‘debes privilegiarme’”, señaló. Asimismo, indicó que tras la llegada de Narumi al país europeo, su cuenta de Facebook fue intervenida y sus contactos eliminados, situación que atribuyó a Zepeda. “Y al enterarme de su desaparición, supe de inmediato que Nicolás Zepeda estaba tras esto. Pero nunca me imaginé un crimen”, agregó.
Finalmente, su declaración incluyó duras palabras hacia el imputado. “Tengo ganas de matar a Zepeda. Estas ganas las tengo desde siempre. Y aún matándolo, no estaría satisfecha”, afirmó. También expresó su deseo de que el acusado permanezca en prisión: “Quiero que Zepeda continúa sufriendo en su soledad. Quiero que muera en la cárcel”. Según el periodista Roberto Cox, presente en la audiencia, Nicolás Zepeda “permaneció en todo momento inmutable. Mirada al frente escuchando a su ex suegra. Ninguna expresión de ningún tipo”.