El Gobierno trabaja en una reforma constitucional orientada a permitir la colaboración de las Fuerzas Armadas con las policías en zonas complejas. Impulsado por el ministro Martín Arrau, el proyecto se halla en fase técnica y contempla crear una quinta herramienta de excepción ante eventos de afección pública.
Esta alternativa de intervención acotada busca dar cumplimiento a un compromiso del presidente José Antonio Kast y atender los constantes requerimientos municipales. La propuesta surge tras los recientes reveses sufridos por la administración actual ante el Tribunal Constitucional, como ocurrió con el proyecto de Escuelas Protegidas.
Desde el Congreso surgieron prontas reacciones, donde legisladores como Andrés Longton solicitaron precisar las diferencias respecto al estado de emergencia. Por su parte, Karim Bianchi condicionó la discusión a la fijación de las Reglas de Uso de la Fuerza: “Antes que involucrar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior, lo que hay que hacer es asegurar las reglas del uso de la fuerza”.
Gobierno impulsaría nuevo estado de excepción para apoyo militar en barrios críticos
En esa línea, el senador socialista Juan Luis Castro recordó que durante el mandato de Gabriel Boric ya se había planteado una idea similar. “Yo creo que esto hay que mirarlo a la luz de los hechos y de que es una idea que no es nueva, hay que ver exactamente qué se busca para que así no haya excesos”, argumentó el funcionario del Gobierno.
El texto del Gobierno permanece bajo análisis técnico en la Subsecretaría de Prevención del Delito antes de entablar rondas de diálogo con expertos y congresistas. Paralelamente, el ministro de Justicia, Fernando Rabat, expondrá esta semana un plan enfocado en incrementar la capacidad carcelaria para reos de alta peligrosidad.