Una acalorada discusión se produjo este martes en la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados, luego de que la parlamentaria Pamela Jiles arremetiera contra el ministro de Educación, Nicolás Cataldo. El incidente ocurrió en el marco de la tramitación del proyecto de ley enfocado en combatir la discriminación, el acoso y la violencia en recintos educativos. Jiles interrumpió el proceso de votación de enmiendas para denunciar que el secretario de Estado estaba interfiriendo en el criterio de los legisladores mediante lenguaje no verbal.
La diputada Pamela Jiles no ocultó su molestia y exigió que se pusiera fin a lo que consideró una intromisión indebida del Ejecutivo en la labor parlamentaria. “Quisiera recordarle a los ministros que están ya de salida, que no pueden realizar ningún tipo de gesto para indicar votaciones a los diputados”, fustigó inicialmente. Con evidente tono de confrontación, añadió: “No pueden ellos meterse en nuestras conciencias. No pueden ni deben. El señor ministro de Educación ha hecho varias veces gestos ¡por favor, que la corte o abandone la sala!”.
Ante la acusación, la diputada Daniella Cicardini, quien dirigía la sesión, intentó calmar los ánimos pidiendo respeto mutuo, aunque tomó nota del reclamo. Por su parte, el diputado Gonzalo Winter salió en defensa del ministro, argumentando que no existe una prohibición reglamentaria para que los secretarios de Estado expresen su postura. “En ningún pasaje de nuestro reglamento se impide que los ministros hagan gestos manifestando su posición política frente a un proyecto de ley del cual ellos son parte. Se ha generado un mito sobre un artículo del reglamento que no existe”, replicó Winter.
Pamela Jiles sorprendió con su reacción
Para dirimir la controversia, intervino el secretario general de la Cámara, Miguel Landeros, quien aclaró los alcances legales de la situación. Landeros explicó que el diputado Winter “en parte tiene razón”, dado que la Constitución autoriza a los ministros a realizar gestos en casos de votaciones nominales. Sin embargo, precisó que existe un protocolo de conducta implícito que suele respetarse en el hemiciclo para mantener la independencia del debate.
Finalmente, el secretario general advirtió que, si bien la norma tiene matices, el comportamiento del Ejecutivo tiene límites dentro de la sala. “La práctica reiterada en la Cámara es que los ministros mantienen la abstención. Si ellos reiteradamente hacen esto, la mesa puede hacerles una advertencia o llamado al orden”, concluyó Landeros. Tras la aclaración reglamentaria, la sesión retomó su curso habitual para continuar con el despacho de los artículos pendientes del proyecto de convivencia escolar.