El fotógrafo y panelista Jordi Castell lanzó una dura crítica contra el funcionamiento de la industria televisiva chilena, motivado por el reciente fallecimiento de Andrés Caniulef. En conversación con El Filtrador, el comunicador destacó que el éxito del periodista en sus procesos de recuperación no se debió a las instituciones mediáticas, sino a gestos privados y fuera de cámara. “El espíritu grandioso y anónimo de Pancho Saavedra apoyó en forma silenciosa una de las rehabilitaciones de Andrés”, reveló Castell, poniendo énfasis en la ayuda desinteresada recibida por su colega.
Jordi Castell denunció la existencia de supuestos privilegios y un "pacto de silencio" que protegería a figuras de alto perfil que enfrentarían problemas similares a los de Caniulef. “¿Por qué no hablamos de las adicciones de los otros animadores? Esos que están contratados por canales, que tienen que andar con chaperones y han dejado la tendalada, pero nadie se atreve a decir nada”, cuestionó de forma directa, señalando un doble estándar en el trato hacia ciertos rostros de la pantalla chica.
El fotógrafo también recordó un episodio de discriminación que sufrió Caniulef en el pasado relacionado con su estado de salud. Sin mencionar nombres, criticó el reconocimiento público hacia quienes cuestionaron al periodista cuando este reveló vivir con VIH. “El hombre que puso en duda cosas higiénicas cuando Andrés dijo que tenía VIH se ganó un Copihue de Oro este año. ¿Dónde están los principios?”, lamentó, evidenciando una falta de ética en los criterios de premiación y valoración de la industria.
Jordi Castell apuntó contra animadores
Sobre su propio vínculo con el medio, Jordi Castell fue tajante al expresar su distanciamiento con el formato televisivo contemporáneo y su falta de identificación con sus valores actuales. “Lo que más me da tranquilidad es sentir que no pertenezco para nada a la televisión actual”, sentenció, calificando el ambiente laboral como un entorno marcado por la hipocresía y el aprovechamiento de las crisis personales de los trabajadores para generar audiencia.
Para finalizar, el comunicador arremetió contra quienes, a su juicio, sacaron provecho económico de los momentos más vulnerables del fallecido periodista. Con un tono desafiante, instó a los medios a aplicar el mismo rigor con otros conductores que estarían actualmente al aire bajo condiciones críticas. “Supongo que ahora tendrán dignidad para hacerse la misma parrillada con los otros dos adictos que hay en televisión en cámara en este minuto”, concluyó de manera lapidaria.