El exconvencional Rodrigo Rojas Vade fue dado de alta médica el pasado jueves, luego de presentar una evolución clínica favorable tras permanecer internado por varias semanas. El caso generó atención desde el 12 de marzo, día en que fue encontrado inconsciente al interior de un vehículo en el kilómetro 59 de la Ruta 78, en dirección a Santiago, dentro de la comuna de Melipilla.
En ese momento, Rodrigo Rojas Vade fue hallado en condiciones que encendieron las alertas: tenía sus manos y pies amarrados, presentaba golpes en el rostro, estaba rociado con un líquido que sería diluyente y tenía rayados de carácter político en los brazos. Debido a la gravedad de la situación, fue trasladado de urgencia al Hospital San Juan de Dios, donde permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Ya el viernes 13 de marzo, apenas recuperó la conciencia, el exconvencional entregó su primera declaración ante la Policía de Investigaciones (PDI). En esa instancia, aseguró no recordar lo ocurrido, versión que, según los antecedentes disponibles hasta ahora, se ha mantenido sin cambios. En ese contexto, la hipótesis de un posible autoatentado ha ido tomando fuerza dentro de la investigación contra Rodrigo Rojas Vade.
¿Qué ocurrió realmente con Rodrigo Rojas Vade?
A casi tres semanas del hecho, un nuevo antecedente se sumó al caso luego de que Canal 13 accediera a un registro audiovisual clave. Se trata de imágenes captadas por una cámara de seguridad de un almacén ubicado en una ruta interior de Melipilla, sector donde reside Rojas Vade, y que muestran los momentos previos a que fuera encontrado en la Ruta 78.
En el video, se observa al exconvencional conversando durante cerca de dos minutos con la dueña del minimarket, quien le vendió una cajetilla de cigarros. Según relató la mujer, lo vio “alegre” y lo reconoció de inmediato, aunque señaló que no lo veía hace tiempo. “Lo atendí yo, estaba alegre, hace rato que no lo veía. Me decía ‘vecina’. Andaba con un piercing y con barbita”, afirmó, agregando que no notó nada fuera de lo normal. Aproximadamente una hora después de ese encuentro, la policía lo encontraría inconsciente.