El pasado viernes 9 de enero, el mundo de las comunicaciones se vistió de luto tras la confirmación del fallecimiento de Andrés Caniulef. Mientras la noticia comenzaba a circular masivamente cerca de las 22:43 horas, luego de que la periodista Cecilia Gutiérrez publicara en sus redes sociales: "esta es una noticia que no me gustaría dar", el comunicador Sergio Rojas, quien fuera pareja y compañero de trabajo del fallecido, vivía una angustiante travesía personal para verificar la información antes de que esta se oficializara.
Sergio Rojas relató en el programa Que te lo digo de Zona Latina que, tras recibir una llamada de Antonella Ríos y notar que Caniulef no contestaba el teléfono, decidió trasladarse hasta el domicilio de este en San Bernardo. Al llegar, se percató de que la primicia ya había sido difundida en plataformas digitales, incluso antes de que el círculo íntimo del periodista estuviera al tanto. "Llego, me estaciono afuera y me encuentro con que Cecilia Gutiérrez había confirmado la primicia de la muerte de Andrés, antes incluso que supiera la familia", explicó Rojas sobre el complejo escenario que enfrentó en la entrada del hogar.
El momento más crítico se produjo cuando el locutor se encontró con la madre de Caniulef, quien aún desconocía la tragedia. "Aparece la mamá, muy contenta, y algo no me cuadraba. Lo único que nacía era abrazarla y darle besos... no le quería contar", recordó Sergio, detallando que guardó silencio hasta que la hermana del periodista intervino para dar la noticia a su progenitora. El comunicador enfatizó su postura ética frente a este tipo de informaciones: "Yo nunca he anunciado el fallecimiento de alguien antes que la familia uno tiene que analizar el daño que uno puede hacer".
Viral denuncia de Sergio Rojas
La discreción de Rojas fue reconocida posteriormente por los parientes de Andrés durante el último adiós. Según su testimonio, la hermana menor del fallecido se le acercó en el velorio para manifestarle su gratitud: "Gracias, por no haberle dicho nada a mi mamá". Este gesto reforzó la convicción del locutor de priorizar la integridad emocional de los deudos por encima de la inmediatez periodística o la obtención de una primicia en redes sociales.
Finalmente, Sergio Rojas lanzó una dura crítica hacia la actitud de diversas figuras de la televisión que asistieron al funeral, cuestionando lo que consideró una falta de sobriedad. "Pensaban que era una alfombra roja, y era un funeral", sentenció, arremetiendo contra quienes, a su juicio, exageraron su cercanía con el difunto. El conductor de QTLD concluyó señalando que "acá todos lo quisieron santificar, todos desarrollaron su talento actoral", mencionando específicamente a Priscilla Vargas entre quienes habrían pretendido demostrar una relación de "uña y mugre" con Caniulef.