Durante una reciente participación televisiva, Nicolás Solabarrieta reflexionó sobre la compleja dinámica familiar vivida tras el proceso de adicciones que enfrenta su padre, Fernando Solabarrieta. El participante admitió que, a pesar de distanciamientos pasados, hoy mantienen una relación cercana, entendiendo la adicción como una condición permanente: «Es una persona maravillosa, pero con una parte de él que siempre he tratado de explicar que no es su voluntad... las adicciones sacan las partes más oscuras de una persona».
El hijo de Fernando Solabarrieta explicó que tomó conciencia de la situación familiar cuando tenía cerca de 11 o 12 años, un contexto que aceleró su proceso de madurez temprana. Debido a la complejidad de las vivencias experimentadas en esa etapa de su vida, conserva recuerdos muy escasos e incompletos de su infancia: «Tengo muy bloqueada mi infancia. No tengo muchos recuerdos, tengo como fragmentos no más, ciertas sensaciones muy particulares, pero hay muchas cosas que no me acuerdo».
Al analizar los posibles factores de esta situación, Nicolás planteó que la constante autoexigencia e insatisfacción personal de su padre influyeron de manera determinante en su comportamiento. Aseguró que este vacío no guardaba relación con el afecto familiar, destacando que su padre siempre los consideró lo más valioso de su vida: «Fue muy difícil porque era tener que ocultar algo precisamente por la fama de mi familia, cuando en realidad en la casa estaba todo roto».
Hijo de Fernando Solabarrieta reveló el difícil impacto del proceso de su padre en el ámbito familiar
Respecto al tratamiento de las adicciones de Fernando Solabarrieta, el participante enfatizó la importancia de no asumir responsabilidades que no corresponden a los hijos dentro del hogar. Explicó que decidió abstenerse de interceder una vez que su padre asumió el control de su recuperación, priorizando su propio bienestar personal tras vivir momentos oscuros a causa de esta dinámica: «Lo de mi papá es una decisión personal, él tiene que querer salir».
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a jóvenes que atraviesan circunstancias parecidas con sus progenitores, recomendando apoyo incondicional hacia ambos padres sin asumir roles desproporcionados. Subrayó que asumir cargas ajenas termina afectando seriamente la salud emocional propia: «El aprendizaje para el día de mañana... es ser incondicional para ambos y no adoptar roles que no les corresponden porque al final eso te puede terminar pasando la cuenta a ti».