Tras su renuncia a la presidencia de Azul Azul, Michael Clark reveló un sólido plan estratégico para concretar el futuro estadio de Universidad de Chile. El directivo enfatizó que el ordenamiento financiero actual es el pilar que permitirá ejecutar la construcción. Según su carta de despedida, la institución goza hoy de una estabilidad inédita para iniciar este megaproyecto.
Un hito clave fue el saneamiento de las arcas del club, lo que otorgó un horizonte de gestión hasta el año 2052. “El pago de nuestra deuda histórica con el Estado significó extender en 15 años la concesión del Club”, explicó Michael Clark sobre este avance. Esta extensión contractual brinda la seguridad temporal necesaria para atraer grandes inversiones a largo plazo.
La salud económica recuperada ha permitido transformar la aspiración del recinto deportivo en un plan de inversión real y financiable. El ex timonel detalló que “se logró alivianar notablemente nuestra carga financiera y proyectar un plan de inversión que permitiera construir un Estadio para la U”. De este modo, la reducción de pasivos liberó los recursos requeridos para el coliseo.
Más dichos de Michael Clark
El mercado financiero respaldó esta gestión otorgando al "Bono Bulla" una destacada clasificación A+ por parte de la agencia Humphreys. Michael Clark afirmó con orgullo que esto “sienta las bases para poder financiar la futura construcción de nuestro Estadio”, siendo un reconocimiento objetivo a la seriedad administrativa demostrada por la concesionaria en el último periodo.
Finalmente, Michael Clark aseguró que el anuncio definitivo sobre el estadio está próximo a concretarse gracias a la planificación vigente. “Pronto podrá ser anunciado el gran anhelo por el que hemos trabajado arduamente: tener un coliseo deportivo”, concluyó Clark. Así, la hoja de ruta queda establecida para que los éxitos institucionales y deportivos sean permanentes.