El exparlamentario Joaquín Lavín León enfrentó este lunes la justicia por cargos de fraude al fisco, tráfico de influencias y uso malicioso de instrumento privado. Su comparecencia solitaria generó especulaciones en redes sociales sobre un posible quiebre matrimonial, contrastando con el apoyo presencial que él brindó a Cathy Barriga en 2024.
Ante las consultas de la prensa sobre el estado de su relación y los rumores de distanciamiento, el exdiputado fue enfático al negar cualquier crisis. “Es absurdo”, sentenció con una leve sonrisa ante las cámaras del programa Hay que decirlo, descartando de forma categórica las teorías sobre un quiebre con la exalcaldesa de Maipú.
Respecto a la ausencia de su esposa en el tribunal, Joaquín Lavín León explicó que se debió estrictamente a responsabilidades familiares y cotidianas del hogar. “Esto es una comunicación de cargos y ustedes entenderán que la vida sigue, que los niños tienen que ir al colegio”, aclaró para justificar la falta de acompañamiento.
Joaquín Lavín León y Cathy Barriga, en la mira
El proceso judicial contra el exlegislador avanza mientras la opinión pública y los paneles de espectáculos analizan cada uno de sus movimientos tras la formalización. El imputado insistió en que las labores domésticas y el cuidado de sus hijos son la prioridad actual para su pareja, asegurando que las cosas deben seguir funcionando con normalidad.
Finalmente, la situación legal de Joaquín Lavín León se complicó este martes, luego de que el Ministerio Público solicitara la medida cautelar de prisión preventiva. La petición de la Fiscalía también incluye a su asesor de confianza, en el marco de la investigación que busca esclarecer las irregularidades financieras y administrativas imputadas.