El club deportivo Montevideo de Olmué emitió un detallado comunicado sobre los disturbios ocurridos la madrugada del 10 de mayo durante su aniversario. La institución aclaró que el diputado Javier Olivares “asistió al evento por iniciativa propia, sin tener calidad de invitado”, desmintiendo una convocatoria oficial al parlamentario.
Según el club, el legislador ingresó pasada la medianoche con una “actitud festiva y altamente extrovertida”, presumiéndose un estado de ebriedad. El conflicto se habría originado cuando Javier Olivares supuestamente insultó a una asistente, provocando que el cónyuge de esta le propinara un golpe de puño en el rostro.
La entidad deportiva negó motivaciones políticas en el altercado y acusó una reacción violenta del diputado tras el primer golpe. El texto señala que el agresor de Olivares fue luego “víctima de agresiones físicas por parte del propio diputado y de su equipo”, quienes le habrían dado alcance para golpearlo.
Problemas para Javier Olivares
En paralelo, Carabineros de la 3ª Comisaría de Marga Marga concretó la captura de dos hermanos, de 37 y 39 años, sindicados como autores del ataque al político. El coronel Alex Oporto explicó que la detención se gestionó tras las declaraciones de las víctimas y que ambos sujetos poseen antecedentes policiales previos.
La investigación judicial ahora deberá contrastar la versión del club con la denuncia de Javier Olivares, quien figura como víctima en el proceso de la SIP. Mientras el parlamentario acusa una agresión, la institución de Olmué sostiene que existieron ataques mutuos derivados de un comportamiento inapropiado del legislador.