La rutina diaria en el Palacio de La Moneda ha sumado en las últimas semanas una práctica que se repite con regularidad: la realización de misas en horario matinal. Estas ceremonias, que se desarrollan de manera periódica, han ido convocando a un número creciente de asistentes, consolidándose como parte del día a día en la sede de Gobierno. Los oficios religiosos se llevan a cabo alrededor de las 7:45 horas, antes del inicio de la jornada laboral, incorporándose como una instancia previa al funcionamiento habitual del recinto.
De este modo, se han integrado a la dinámica interna del edificio, marcando un nuevo inicio para quienes participan de estas actividades. Actualmente, las misas se celebran entre martes y viernes, lo que refleja su carácter estable dentro de la agenda del Palacio. A diferencia de otros periodos, donde estas instancias eran menos frecuentes, hoy presentan una mayor continuidad y han ampliado su convocatoria, incluyendo a funcionarios de distintos ministerios que se trasladan para asistir.
Durante la administración del expresidente Gabriel Boric, este tipo de actividades tenía una frecuencia más acotada, concentrándose principalmente los viernes al mediodía. En ese entonces, además, se promovían encuentros de diversas confesiones, incluyendo actividades evangélicas, lo que otorgaba un enfoque más amplio. El excapellán Ignacio Gramsch explicó que el exmandatario no participaba en estas ceremonias por no profesar la fe católica, y que incluso se invitaba a personas externas para fomentar la asistencia.
Viral rutina de Kast en La Moneda
En la actualidad, las misas están a cargo del sacerdote Mariano Irureta, designado tras ser propuesto por el arzobispo de Santiago, el cardenal Fernando Chomalí, siguiendo el procedimiento habitual. Estas ceremonias están abiertas tanto a funcionarios como a personas que trabajan en los alrededores del Palacio de La Moneda.
La participación del Presidente José Antonio Kast y de la primera dama María Pía Adriasola depende de sus actividades oficiales, aunque ambos han asistido en diversas ocasiones, con una presencia más constante por parte de Adriasola. Esta práctica refleja un cambio en la dinámica interna del Palacio de La Moneda, integrando nuevas costumbres a su funcionamiento cotidiano, según consignó ADN Radio.