El diputado electo Gustavo Gatica ratificó su determinación de agotar todos los recursos legales disponibles tras la sentencia que absolvió al excarabinero Claudio Crespo. Pese a que la justicia dio por acreditado que Crespo fue quien percutó el disparo que le causó la ceguera total durante el estallido social, el tribunal no aplicó condenas, calificando la acción como legítima defensa bajo la aplicación retroactiva de la Ley Naín-Retamal.
Ante este fallo, Gustavo Gatica anunció que junto a su equipo jurídico estudiarán las vías para invalidar el proceso. “Vamos a conversar con los abogados sobre la nulidad del juicio y si es necesario llegar hasta cortes internacionales, así lo vamos a hacer”, aseguró el futuro parlamentario. Su objetivo es evitar que el caso concluya sin sanciones penales, argumentando que, por la salud democrática del país, este tipo de hechos no deben permanecer en la impunidad.
Desde su rol como figura política electa, Gatica cuestionó los criterios que permitieron este desenlace judicial en territorio nacional. “Cabe cuestionarnos por qué una persona que le quita la visión a otro ciudadano no es condenado. Eso lo podemos cuestionar y decir por qué pasan estas cosas en Chile”, manifestó. Asimismo, reafirmó su compromiso con la causa al señalar que llegará “hasta la última instancia para que acá se haga justicia”.
Gustavo Gatica y la libertad de Claudio Crespo
A pesar de la insatisfacción que le produjo la absolución del imputado, el psicólogo destacó un aspecto que calificó como reparador en el ámbito privado. “Hay algo que tranquiliza mi corazón y es que hoy en día en el juicio se acreditó que Claudio Crespo fue el autor del disparo”, explicó. Para Gustavo Gatica, el hecho de que la justicia estableciera la identidad del agresor despeja una incertidumbre que lo acompañaba desde el incidente.
“En el ámbito más personal, les puedo decir que yo no quería morirme en unas décadas más sin saber quién fue la persona que me disparó. Eso me tranquiliza muchísimo”, profundizó respecto a la verdad histórica establecida en el tribunal. De esta manera, mientras cierra un capítulo personal sobre la autoría del ataque, inicia una nueva ofensiva legal para revertir el criterio jurídico que dejó al exuniformado libre de cargos.