La seguidilla de fuertes movimientos telúricos registrados durante las últimas semanas en distintos países de Sudamérica volvió a generar preocupación entre los chilenos. En medio de este escenario, el geógrafo y académico Marcelo Lagos entregó un análisis sobre el riesgo sísmico en el país y advirtió que la amenaza de un terremoto de gran magnitud permanece latente.
En conversación con Radio Cooperativa, Lagos descartó que los terremotos registrados recientemente en Venezuela, Colombia y Perú estén conectados entre sí o que necesariamente impliquen que un gran sismo vaya a ocurrir próximamente en Chile.
“No existe una interconexión entre los eventos en los últimos meses en Sudamérica”, explicó el especialista, argumentando que se trata de eventos con mecanismos focales, profundidades y características tectónicas diferentes.
Lagos advierte por un terremoto sobre 7,5
Pese a descartar este supuesto “efecto dominó”, el geógrafo puso el foco en la propia realidad sísmica de Chile.
Lagos recordó que nuestro país mantiene una amenaza sísmica permanente, especialmente en sectores costeros donde ha transcurrido mucho tiempo desde el último gran terremoto.
“Tener presente que en cualquier minuto puede ocurrir un evento sobre 7,5 a lo largo del territorio chileno”, señaló, enfatizando además la importancia de prestar especial atención a las zonas donde no han ocurrido grandes rupturas recientemente.
El experto explicó que los terremotos que se producen frente a la costa corresponden generalmente a eventos interplaca y que, dependiendo de sus características, pueden estar acompañados de tsunamis.
Las zonas que están bajo la lupa
Durante su análisis, Lagos identificó distintos segmentos de la costa chilena que considera relevantes desde el punto de vista de la amenaza sísmica.
Entre ellos mencionó Pisagua hacia el norte, el tramo comprendido entre Iquique y Tocopilla, toda la costa de Atacama y el segmento entre Los Vilos y Pichilemu.
Sobre este último sector, destacó además que corresponde a una zona especialmente relevante por su cercanía con la Región Metropolitana y por la cantidad de población que concentra.
La costa de Atacama también fue mencionada como un sector que merece especial atención debido al largo período transcurrido desde el terremoto de 1922.
“No hay que caer en la ilusión de invulnerabilidad”
Lagos cerró su análisis haciendo un llamado a no asumir que un eventual terremoto necesariamente afectará a una zona determinada del país.
“No hay que caer en la ilusión de invulnerabilidad, de que el próximo movimiento va a ocurrir en el norte o en el sur”, sostuvo.