Un debate nacional se desató tras la Women’s Leadership Summit 2026, celebrada en San Antonio, Texas, por la organización Turning Point USA. En la conferencia, que reunió a unas 3.000 asistentes, diversas expositoras y participantes plantearon la opción de abolir el voto individual de las mujeres.
La propuesta busca implementar el "voto por hogar", un sistema donde el núcleo familiar comparta un único sufragio emitido exclusivamente por el esposo. Quienes defienden la iniciativa argumentan que el matrimonio constituye una sola unidad y que el hombre debe actuar como el jefe político del grupo.
Entre las promotoras destaca la influencer Savanna Faith Stone, vinculada al movimiento de esposas tradicionales. Stone afirmó públicamente que cedería "con gusto" su derecho a sufragar si eso garantiza un gobierno más conservador y la prohibición total del aborto, añadiendo que el marido posee la última palabra.
Participantes de cumbre conservadora proponen reemplazar el voto de las mujeres por el sufragio familiar
La cumbre, liderada por Erika Kirk, promovió una visión de mujeres arraigadas en la fe cristiana, la maternidad y los roles de género tradicionales. Durante las jornadas se criticó severamente al feminismo contemporáneo, acusándolo de fracturar la estructura familiar y propiciar la rivalidad con los hombres.
Pese a las controvertidas declaraciones, el sufragio de mujeres en Estados Unidos permanece inalterable y no enfrenta proyectos legislativos reales para su derogación. Este derecho ciudadano está blindado por la Decimonovena Enmienda constitucional desde 1920, la cual prohíbe cualquier restricción electoral basada en el sexo.