Tras dos semanas de ausencia, Fernando Solabarrieta reapareció en la pantalla de Sin Filtros a través de un mensaje grabado para referirse a su comentada conducción del pasado lunes 7 de septiembre. Aquella jornada, el periodista de 55 años exhibió un desempeño errático y voz traposa, lo que desató especulaciones sobre la adicción al alcohol que él mismo ha reconocido previamente.
En su aclaración, Fernando Solabarrieta descartó la versión previa del equipo sobre el uso de medicamentos por la muerte de un cercano y asumió que no estaba en condiciones profesionales para salir al aire. “Voy a ser claro, honesto y muy sincero: yo no estaba acorde, en mis condiciones profesionales, para conducir ese día el programa”, reconoció al inicio de su intervención.
El comunicador vinculó directamente lo sucedido con la patología que enfrenta desde hace tiempo, admitiendo que asistir a la despedida de un amigo desencadenó el problema. “Esto no se trata de excusas”, manifestó Solabarrieta, añadiendo que “fue una mala decisión absolutamente mía” e insistiendo en que la responsabilidad de lo acontecido recae por completo sobre sus hombros.
Fernando Solabarrieta rompió el silencio
Asimismo, la exfigura del espacio deslindó de cualquier culpa al equipo técnico y descartó haber sido forzado a trabajar. Según explicó, arribó minutos antes de la emisión y aseguró estar bien cuando le consultaron; incluso, confirmó por interno su deseo de seguir durante los primeros minutos del programa. “Pensé que podía continuar, lamentablemente los hechos hablan por sí solos”, sinceró.
Finalmente, Fernando Solabarrieta concluyó que deberá demostrar con acciones su firme compromiso para combatir un problema de salud que calificó como altamente traicionero. Tras el video, Sin Filtros continuó con la conducción de Mara Sedini, sin que la producción ratificara la continuidad definitiva de Solabarrieta ni hiciera posteriores referencias a sus descargos.