Un prolongado deterioro en la convivencia familiar habría sido el detonante del trágico asesinato de Carmen Barrera, de 43 años, en Loncoche. Las investigaciones apuntan a que su propia hija de 17 años habría contratado a un sicario, agobiada por los constantes conflictos con su progenitora.
El padre de la menor y exesposo de la víctima, José Coronado, reveló que, pese a estar separados, todos compartían la vivienda en Loncoche. El hombre afirmó que Barrera solía maltratar psicológicamente a la joven con crueles comentarios y castigos hacia sus hijos.
“Nunca en la vida pensé que mi hija iba a hacer eso", declaró Coronado, quien recordó muestras de afecto previas de la menor. El padre reflexionó sobre la drástica acción de la adolescente señalando: "Pienso que ella hizo lo que no hicieron los hermanos, pero mal”.
Trágica historia en Loncoche
Por otro lado, la policía presume que la oposición de la madre al noviazgo de la menor precipitó el crimen en Loncoche. Sin embargo, una amiga de la víctima responsabilizó a la imputada por los roces, afirmando que “una hija no puede despreciar a una madre”.
La misma allegada destapó que la joven no toleraba que Barrera hubiera vacacionado en el extranjero con una expareja. Respecto a ese viaje de la víctima junto a un ciudadano haitiano, la conmovida mujer sentenció que "mejor se hubiera quedado allá”.