Gerardo Pelusso desembarcó en Universidad de Chile en 2010 tras un paso destacado por Nacional de Montevideo, donde había conquistado el campeonato uruguayo y alcanzado las semifinales de la Copa Libertadores. Su llegada se dio luego de un cierre complicado para los azules en el segundo semestre de 2009, etapa en la que el equipo no logró clasificar a los playoffs bajo la conducción de José Basualdo. En ese contexto, el arribo del técnico uruguayo se posicionó como uno de los movimientos más relevantes del mercado.
Con refuerzos como Matías Rodríguez, Eduardo Vargas y el regreso de Diego Rivarola, Gerardo Pelusso logró reconstruir a un plantel que venía golpeado. La “U” pasó a ser un conjunto intenso y competitivo, con capacidad para responder en partidos exigentes y obtener resultados fuera de casa. Esa transformación se reflejó rápidamente en el plano internacional.
En la Copa Libertadores 2010, Universidad de Chile superó una fase de grupos exigente que incluyó cruces ante Universidad Católica, Flamengo, Caracas y Alianza Lima. El equipo finalizó primero e invicto en su zona, con tres triunfos y tres empates. En octavos de final eliminó a Alianza Lima y en cuartos dejó en el camino a Flamengo, que contaba con figuras como Wagner Love y Adriano.
Gerardo Pelusso fue contundente
La campaña llevó a los azules a meterse entre los cuatro mejores del continente, algo que el club sólo había conseguido en 1970 y 1996. Sin embargo, el desarrollo del torneo se vio interrumpido por la disputa del Mundial de Sudáfrica 2010, un parate que, según Gerardo Pelusso, resultó determinante para el desenlace del certamen.
“La sensación que me quedó desde el día que me fui y hasta el día de hoy la sigo sintiendo”, expresó el entrenador en charla con AntúnezSilva, “es que si la Copa Libertadores no se para por el Mundial de Sudáfrica, nosotros éramos campeones, de eso no tengo ninguna duda. Al regreso del Mundial dos jugadores ya no vinieron más y hubo que parar por 40 días sin competencia y tuvimos que recomponer el equipo”.
Luego agregó: “El equipo más importante, el mejor equipo lejos del resto era Flamengo y nosotros le ganamos dos veces. Entonces, si nosotros llegábamos a la final, éramos campeones”. Finalmente, Universidad de Chile cayó ante Chivas de Guadalajara: empató 1-1 en México y perdió 2-0 en el Estadio Nacional, en un partido marcado por una actuación adversa del arquero Miguel Pinto.