Tras oficializar a su nuevo cuerpo técnico, la Universidad de Chile ha pisado el acelerador en la conformación de su plantel para la temporada 2026. Con el retorno de Eduardo Vargas ya asegurado para potenciar el ataque, la dirigencia azul centra ahora sus esfuerzos en concretar la llegada de Juan Martín Lucero. No obstante, en medio de esta reestructuración, se ha definido que el volante de Palestino, Joe Abrigo, no forma parte de las prioridades inmediatas del club laico.
A pesar de que el nombre de Abrigo circuló con fuerza en el Centro Deportivo Azul debido a su gran desempeño en 2025, la directiva del "Romántico Viajero" optó por desestimar su contratación por el momento. El mediocampista venía de una temporada destacada con los "árabes", donde participó en 43 encuentros oficiales, registrando 11 goles y 5 asistencias. Sin embargo, esta regularidad no fue suficiente para convencer a la cúpula de Universidad de Chile de realizar una oferta formal por sus servicios.
Los detalles de esta determinación fueron revelados por el periodista Cristopher Antúnez en el espacio Hablemos del Bulla. Según el comunicador, el jugador fue propuesto a la institución, pero la recepción no fue la esperada: “Yo les voy a decir la información que tengo y que, reitero, me puedo equivocar. La información que tengo es que fue ofrecido a la U, pero no habría mucho interés”, precisó el reportero especializado en la actualidad del club universitario.
Universidad de Chile y sus refuerzos
Pese a la negativa inicial, la posibilidad de reflotar el interés por el volante de Palestino está sujeta a los movimientos que sufra la plantilla actual, especialmente ante una eventual transferencia de Lucas Assadi. Antúnez subrayó que la incorporación de Abrigo podría haber servido para elevar el nivel de competitividad interna en la creación. “Hay que entender que tendría que apurar un poco a (Javier) Altamirano, en esa línea de la cancha”, añadió el periodista, dejando una puerta entreabierta según cómo evolucione el mercado.
Por ahora, Joe Abrigo permanecerá en las filas de Palestino para encarar los desafíos del 2026, mientras que la Universidad de Chile concentra sus recursos en fortalecer la delantera y definir la situación de sus jóvenes promesas. El foco del club sigue puesto en nombres de jerarquía que permitan al equipo pelear por el título nacional, manteniendo a la espera cualquier refuerzo adicional en la zona de volantes hasta que se aclare el futuro de los actuales referentes del mediocampo.