El candidato presidencial del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, ha salido en defensa de la comediante Natalia Valdebenito en medio de la controversia que la rodea. La humorista enfrenta un recurso de protección por un chiste sobre la tragedia en la mina El Teniente, y la Corte de Apelaciones de La Serena ha tomado una medida cautelar que ha desatado el debate sobre la libertad de expresión.
La Corte acogió a trámite un recurso presentado por abogados que representan a familiares de los mineros fallecidos. De manera provisional, el tribunal ordenó a Valdebenito "abstenerse de realizar mofas o rutinas de humor... que utilicen como base la tragedia". Además, se le exigió borrar de sus redes sociales todo contenido que haga referencia a la controvertida rutina, mientras el recurso está en curso.
La humorista, que en el pasado ha recibido críticas de sectores de derecha, ha encontrado en Johannes Kaiser un inesperado aliado. A pesar de las marcadas diferencias políticas entre ambos, el diputado utilizó su cuenta de X para defender el derecho a la libre expresión de la comediante. Kaiser criticó abiertamente la decisión del tribunal, afirmando que "la justicia se está pasando 10 pueblos".
Johannes Kaiser y su defensa a Natalia Valdebenito
En su declaración, el congresista argumentó que la censura, especialmente si proviene del Estado, no puede ser tolerada. "Valdebenito tendrá que enfrentar la sanción social por sus dichos, pero la censura de la opinión, del humor, de la investigación o de la prensa, no puede ser tolerada, especialmente si proviene del Estado", manifestó. Johannes Kaiser añadió que la libertad de expresión está para "proteger opiniones impopulares y desagradables, no para que se pueda decir lo que ya es socialmente aceptado".
La controversia se originó hace unas semanas, cuando Valdebenito, en el marco de su rutina, comentó que era "la única contenta que pasara lo de los mineros", ya que la noticia desvió la atención de otra polémica en la que estaba involucrada. Los dichos de la comediante generaron un fuerte rechazo que la obligó a pedir disculpas públicas, y ahora la situación ha escalado a un plano judicial que ha encendido un debate sobre los límites del humor y la libertad de expresión en el país.