El anuncio del nombramiento de Judith Marín como ministra de la Mujer y Equidad de Género en un eventual gobierno de José Antonio Kast abrió un intenso debate en el matinal Tu Día, de Canal 13. La conversación se centró en antecedentes públicos de la futura autoridad y en las expectativas sobre su desempeño al frente de una cartera clave en materia de derechos.
Durante el espacio, el periodista José María del Pino recordó que la ministra de la Mujer, en una ocasión anterior, recurrió al Consejo Nacional de Televisión para solicitar la exhibición de terapias de reconversión sexual en televisión. Según señaló, se trata de prácticas que en distintos países están sancionadas o derechamente prohibidas.
Ante ese contexto, el diputado Raúl Leiva (PS), invitado al programa, sostuvo que la nueva ministra merece una oportunidad. “No hay que descalificar a una persona por su fe. Es una mujer muy joven y hay que darle una oportunidad. Claramente es un error lo que ella plantea respecto a las diversidades y esperamos que, cuando ella asuma, no haya ningún tipo de retroceso en ese tipo de derechos”, afirmó.
Polémica de la ministra de la Mujer
A su vez, el diputado Andrés Longton (RN) coincidió en la necesidad de evitar descalificaciones y cuestionó lo que calificó como actitudes intolerantes hacia quienes piensan distinto. Del Pino replicó señalando que Chile ha avanzado en materias como el matrimonio igualitario, la adopción homoparental y la despenalización de la sodomía, y planteó la complejidad de que la ministra de la Mujer mantenga convicciones que consideren la homosexualidad como una enfermedad.
El conductor del programa, Ignacio Gutiérrez, intervino señalando que las personas pueden cambiar con el tiempo y que existe una maduración política en estos debates. En la misma línea, Longton añadió que, así como ocurrió con la Ley de Divorcio, muchas posturas han evolucionado y que, de no ser así, el propio oficialismo cuestionaría a la ministra. Gutiérrez cerró destacando su experiencia personal y laboral con personas cristianas, mientras que Del Pino concluyó señalando que el fanatismo, en cualquier religión, siempre resulta negativo.